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20 de agosto de 2019

Eres

Eres esa colilla que se consume al roce de mis labios.
Eres abundancia,
aún en tus silencios.
Eres ese gemido al final del orgasmo.
Eres una imagen tatuada.
Eres una verdad disfrazada.
Eres virtud y pecado.
Eres ese café, colofón de una buena comida.

Eres y contigo soy.

6 de agosto de 2019

Insomne

Un grito ahogado me arranca de las sábanas empapadas de la cama.
Tengo la frente perlada y el recuerdo de un sueño que se me escapa entre los finos hilos de la memoria.
Es la tercera noche que los terciopelos pesados de mis pestañas no logran contener mi mirada angustiada.
Insomne, camino hacia la cocina en busca del elixir que aplique este vacío visceral.
Miro a través de la ventana. El manto negro de la noche empaña mis pensamientos. La nostalgia me embarga. La luna se mantiene distante. No ha salido a protegerme.
Las ansias de cambio iluminan la habitación y me guían hacia alguna distracción. Despierta, estoy más segura.

19 de abril de 2012

nostalgia

La nostalgia, cuyo lecho es el recuerdo, no tiene piedad./ La noche es testigo de sus encuentros con personajes de viento;/ deja atrás el pasado depositado en aquella almohada/desgastada./La nostalgia, oculta en una mirada, evade y recrea lo que alguna vez dejaste en un armario bajo siete llaves./La realidad, si la recuerdas, es color óxido.

29 de julio de 2011

pluma

soy ligera como una pluma
que lentamente encuentra a
su prometido, el abismo,
saboreando en cada uno
de sus componentes, seduciendo
con su coqueto vaivén.

ligera como una pluma,
figura derrumbada con tantas
suposiciones, atribuciones
de física.

ligera, me dejo llevar
entre los colores de esa canción,
la que pone una sonrisa en mis
labios, la que me hace mover
las caderas entre esquinas y callejuelas.

ligera y sola. Única,
perdida y encontrada
hasta aquel movimiento de placer
en el que en un ligero y encantador
twist vuelvo hacia ti, mi confortable
abismo.

2 de febrero de 2010

contacto

Las horas se quiebran en este vaso de tequila. Los retos se nublan en la madera de la barra. Los secretos son susurrados al compás del viento entre canciones de moda. Su sonrisa me debilita la memoria. Las manos tiemblan en el acero de este banquillo. Los corazones se cruzan con los pinchos de queso y olivos. La comprensión carece de significado en el fondo del cristal. La superficie es ruda; lo profundo, inaccesible. Las bocanadas de humo grisáceo-naranja evitan la pureza de nuestras miradas. Estamos solos... observándonos, comiéndonos la distancia sin cáscaras ni maní, atiborrándonos de recuerdos, de excusas, de pretextos. Estamos solos, los dos.

20 de diciembre de 2009

28 de octubre de 2009

tertulias

No sé que te traes guapo, pero si yo fuera tú juntaría más las rodillas con ese vestido. El rojo no te sienta muy bien, trata con tacones más altos y quizá una depilación obligatoria.
No te preocupes, después de todo, nadie puede quitarte los ojos de encima.
Será que debes ver, siempre, tus mensajes antes de salir.
;)

12 de septiembre de 2009

sabroso

Veneno. Es lo único en lo que pienso cuando lo nombran. Muy pronto, un sentimiento irritante trepa a las venas de mi cuello. Un sabor agridulce permanece en la punta de la lengua. En cada letra se hace sentir el odio de un recuerdo ácido y mal oliente. Es un fastidio y aún más un gran hastío. No lo soporto pero es sólo un pedazo de brócoli.

17 de agosto de 2009

sobre ti

Sombras. Son sólo restos de un yo ahora desconocido.
Un envoltorio desterrado en un viejo cajón
en medio de un paquete de tabaco y una revista de ocasión

Un recuerdo de piernas cortas
una sonrisa boba
una muletilla... cada vez que no se puede
charlar más que del clima.

Una nube. Un cúmulo de ideas grises
borrosas
indulgentes. Una brisa salpicada
de pereza.

Sombras de ocasión. Están en venta para quien le apetezca.
Dos por uno, en liquidación
Cómprate una que le haga juego a la manta del sofá
a esa
que se irá a la quema de fin de mes.

Recuérdame, sombra esquiva de Peter Pan,
una vez más
qué pintas tú en la escena No. 10 de la
peli de mi vida.

Tus ojos ya no me hacen vibrar
tanto
que si les veo no les conozco
que son ausencia
vacío.

Sombras. Un juego que está por acabar

19 de mayo de 2009

par

Fragmentos olvidados
reprimidos en un papel desgastado.
Momentos despistados
de tacones y tabaco.
Juegos de arena
con potencial incendiario.

Un grito desesperado por
contagio desconmensurado.
Ramas en el viento
de una historia sin regreso.
Extraños conocidos
perdidos en el tiempo.

23 de febrero de 2009

otra de doña k-tita

El verano es
una herida abierta expuesta al sol
(enjuagada con agua salada y mucho limón):
insoportable.

22 de noviembre de 2008

descriptiva

Existen formas de decribir al mundo que nos rodea. Gente tan diversa que sólo cobra vida cuando se le clasifica. Etiquetas que llegan por debajo de las puertas; que nacen en la simpática sombra pincelada en las ventanas. Hilos sueltos al azar... sin un ritmo práctico. Amparando a aquella alma repleta de blues, con tonos de soul y groundge. Listines colgados en la frente de una vida/risa-plena. Nos da vuelta... la cabeza.

30 de octubre de 2008

espantapájaros

Sombras acartonadas en la distancia,
perturbadora expresión en piel de hamaca,
cabellos que, más que oro, tienen de paja

Dos puntos paralelos, indiferentes, al frente
insensibles
al amanecer.

Seres coloridos
maltratados
sin corazón.

Estropajos humanos,
sacos de arena convertidos en atracción de horror.

Cartones y desperdicios
comparables
atrocidades humanas.

Espantadores
ahuyentadores
de vida, de ilusión.

Espantapájaro
eres tú o soy yo.

13 de octubre de 2008

puzzle

Entre las arrugas de mis sábanas
una imagen cobra vida;
como un viejo puzzle:
veo mi rostro destartalado.

Hay silencio estridente en
mis pupilas
y un aire de fatiga.

En mi cabeza se libra una batalla
en la que el equipo plata lleva la delantera.

Hay arrugas en los surcos de mi piel
empero, es tersa
más que la de un bebé.

No comprendo bien aquel miedo
a las tinieblas; algo sobre caer
en aguas turbias, serenas.

He vivido en mañanas claras al candor de la luna
alborotadas por el ritmo
merenguero de las desencadenadas caderas.

La noche ha sido mi compañera
sólo queda día detrás de la cortina...
sólo un puzzle que vuelve a comenzar
algún día.

18 de septiembre de 2008

a las 45

A todos los hombres de mi vida,
para que no se sientan malentendidos.
Es la tercera ronda. Los muchachos ya comienzan a oír sus voces interiores. El reloj aún no da las once menos cuarto. Está ahí detenido entre los 44 y los 45. Una risotada acompaña al caballero de camisa azul al baño de varones. El minutero finalmente se da por vencido y da el cambio. Ella aparece en escena. Lleva tremendo escote, pero aquello es normal en cualquier bar. Trae el cabello negro y liso, con juguetonas curvas en las puntas. Sonríe, nadie parece saber el porqué. Viene sola, doble-chequeo: sí, viene sola. Tiene un aire conocido. Me acerco. Lento, potro, lento.
Siento que se agudizan mis sentidos. El corazón aprieta en el bolsillo. Mis pasos son firmes aunque mis piernas tambalean un poco. Ella no lo nota. Ensayo mi voz de matador y le digo, sereno, que se debe haber extraviado. Logro su atención. Le sonrío coqueto y decidido. Le explico que las estrellas pertenecen al cielo para que los enamorados sueñen; que al caerse a un lugar tan terrenal, no hace más que alterarnos. Ella responde con una diminuta carcajada. Me gusta el sonido y la imagino horas más tarde compartiendo un orgasmo conmigo. Ella trae mi atención de nuevo con una voz muy sensual. Me pide un Martini seco. Se lo ofrezco. En este punto creo que le daría todo. Le pregunto si prefiere ir a algún lugar más cómo, para conversar mejor. Dice que no, pone su mano sobre mi pecho, y fulmina con un "debo volver al cielo con un astro y no con alguien como tú. Eso sí, gracias por el trago". ¡Cabum!
Pido al cantinero la cuarta ronda. Finalmente, no hay desencanto que una buena borrachera no pueda quitar.

4 de agosto de 2008

horas trasnochadas

Comienza la búsqueda.


Giras el picaporte,
la habitación enmudece.

Un estruendo se repite en
el hueco de mi cabeza.
Cuatro horas pasan lentas
(en el reloj de la derecha)
Las paredes lloran
(en verde).

Son las nueve
la cena aguarda
fría
inerte
en la mesa de en frente.

Viento,
llueve por mis mejillas;
giras el picaporte,
la ciudad enmudece.

Son las diez menos veinte
un fuego color mora se encarna en mi cara
Los puños aprietan,
no tan fuerte como los dientes.

Un cigarrillo se apaga
bajo el tacón diestro
(en la habitación, aún verde).

Son horas de la nueva noche
Renace, y muere el día.

31 de mayo de 2008

quién si no yo?

Quién fuera yo
para naufragar en
un océano de sueños
y despertar en
una isla de palabras.

A mordiscos construiría
un horizonte entre
la nada y las sonrisas
donde el vacío se completa
con ideas.

Caminaría a pies descalzos
sobre el agua; sumergiéndome
en el territorio
de los titanes de fuego.

Quién fuera yo
para existir en
cuatro bocanadas de fuego.

27 de mayo de 2008

7 de mayo de 2008

saladas

olas rotas
inocencia interrumpida

el sol
encuentra
la ruta del día
(y la penumbra,
a penas inicia)

aventuras de sal y arena
que terminan en una
tregua
alientos de fuego
que arden en el centro.

miradas traviesas
extraviadas
en la penumbra

pupilas dilatadas
que pacientemente aguardan
ser encontradas.

3 de mayo de 2008

rotaciones

Rodaba, como una piedrecilla en la punta del zapato.
Rodaba y no sabía hacía a dónde iría a parar. Vagabunda; alejada de realidades alternas. Una sirena con piel de coneja. Aparentemente indefensa. Tenaz.
Rodaba en el acantilado de los sinsueños. Derramaba mi alma y mi soledad en cada bote; empero, aún guardaba aliento. Giraba sin flores tecnicolor ni canciones de rock. Era pobre, sangraba, jugaba a ser una ilusión extraviada.
Rodaba y era nada, o parte de ella. En el silencio de un enorme grito, me hundía. Infausta, sentenciada a la prisión, sin opción de muerte.
Rodaba. Yo rodaba.

30 de abril de 2008

las gotas tinta en el escritorio

agradezco el título a mi amigo Tesso, quien sin saberlo, me lo susurró en un email ;D

Son gruesas y entintadas.

Inmácula visión
que arrastra sus huellas
cual fantasmas en una aparición.

Son firmes.

Ovaladas o desfiguradas,
persiguen a los asesinos
de las letras muertas,
para que jamás recuperen el ritmo.

Son Diosas.

Divinas emblemáticas endemoniadas
poseídas en acción;
un vehículo que ha perdido toda dirección.

Son mías.

Permanecen al borde del tintero
construyeron su sendero
escritorio convertido en cuadro tecnicolor.