No me ha gustado decirte que todo estaría bien.
Mentirte sobre el presente. Insistir en aquello del final del túnel.
Recoger las esquirlas de tu dolor y componer una paleta de hielo con él.
No me ha gustado disfrazarme de bastón en un camino de arenas movedizas.
Jugar a convencerte con mi tono sereno;
ser un halo de luz en la penumbra de tu desasosiego.
No me ha gustado conocer a tu niña interior dolida,
comprometerse
mimetizarse con la mía.
Zapatillas desgastadas en edad adulta.
No me ha gustado que cabezas desapegadas hayan atacado
al producto más fino, proveniente de
debajo de tus entrañas.
Entrometidos harapos incrustados en un ente angelical.
No me ha gustado mirarte y no saber contener mi llanto interno.
Mirarte sin hacerlo por temor,
por histeria de persecución,
gritando: "no me alcances, por favor".
Tropieza mejor con mi sonrisa.
No me ha gustado escribir sobre esto.
Ser incapaz de entregarme bajo los estándares esperados.
Ser débil y hablar de mí.
Quiero que grabes tus huellas en este camino.
Que la roca sea infierno y algodón. Rompecabezas de ceniza.
Quiero que sigas siendo entrega.
Que no renuncies a tus fuerzas.
Que compongas música de los instrumentos más inusitados.
Que seas tú,
la chica PocaHontas (mucha cosa)
amiga insigne.
Que me disculpes y sepas que a pesar de ser "así"
siempre estoy aquí para tí.