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5 de mayo de 2009

sabor a no

A phato,

a la visitadora,

a la amiga más psicodélica.



No me ha gustado ver tu llanto contenido en un suspiro,

la transparencia de tus ojos aguados al final de nuestro abrazo.

Una tela frágil a punto de quebrarse con la próxima lavada.

Fortaleza derruida

imponente, con tus palabras programadas.



No me ha gustado decirte que todo estaría bien.

Mentirte sobre el presente. Insistir en aquello del final del túnel.

Recoger las esquirlas de tu dolor y componer una paleta de hielo con él.



No me ha gustado disfrazarme de bastón en un camino de arenas movedizas.

Jugar a convencerte con mi tono sereno;

ser un halo de luz en la penumbra de tu desasosiego.



No me ha gustado conocer a tu niña interior dolida,

comprometerse

mimetizarse con la mía.

Zapatillas desgastadas en edad adulta.



No me ha gustado que cabezas desapegadas hayan atacado

al producto más fino, proveniente de

debajo de tus entrañas.

Entrometidos harapos incrustados en un ente angelical.



No me ha gustado mirarte y no saber contener mi llanto interno.

Mirarte sin hacerlo por temor,

por histeria de persecución,

gritando: "no me alcances, por favor".

Tropieza mejor con mi sonrisa.



No me ha gustado escribir sobre esto.

Ser incapaz de entregarme bajo los estándares esperados.

Ser débil y hablar de mí.



Quiero que grabes tus huellas en este camino.

Que la roca sea infierno y algodón. Rompecabezas de ceniza.



Quiero que sigas siendo entrega.

Que no renuncies a tus fuerzas.

Que compongas música de los instrumentos más inusitados.

Que seas tú,

la chica PocaHontas (mucha cosa)

amiga insigne.

Que me disculpes y sepas que a pesar de ser "así"

siempre estoy aquí para tí.

1 de octubre de 2008

auriculatado

Al Zaiper, de nuevo, por
obsequiarme una ingeniosa idea
para volver a escribir.
A Haruki Murakami, por escrbir
el párrafo final de su libro que
inspiró este texto.
¿Dónde estaba? Todavía con el auricular en la mano, levanté la cabeza y miré alrededor ¿Dónde estaba? No logré averiguarlo. Di círculos en el diminuto radio de aquella cabina. Me hallé fatigado, como si hubiese corrido una maratón de 10 kilómetros. El aire penetraba fulminante en mi pecho, lánguido. Sudaba frío.
Recordé aquella mañana a la perfección. Había ido al súper por la leche descremada. Luego, me entraron ganas de fumar, y lo hice mientras conducía al despacho. Me tomé un café doble preparado por la ínsipida de la secretaria. Caminé a mi reunión de las once. Almorcé un slice de pizza y una soda negra. Revisé cuentas y correos hasta la madrugada.
Sin embargo, nada. No tenía la más remota idea de dónde me hallaba ¿Qué sitio era aquél? ¿Quién me habría citado? Nada me quedaba claro ¿Por qué sostenía el auricular? ¿Quién me llamaría? ¿Cómo terminé en tal lugar?
Mis preguntas incitaron la aparición de truenos que rebotaron en mis sienes. Parecía un ruidoso juego de pin-ball. Resbalé por un segundo y terminé con los codos incrustados en las páginas amarillas. Mis gafas me hirieron la nariz. Me sentí diferente. Cambié el pánico inicial por un extraño cansancio.
Perdí la concentración. Curiosamente, las preguntas se disiparon. Mi mente traducía noventa lenguas. Era mar furioso y, tan calmo. La ubicación de la cabeza entre mis rodillas facilitaron la respiración. Comencé a reconocer el espacio que me rodeaba, aún con la cabeza gacha.
Había una lúz cálida; lo suficientemente clara como para leer con comodidad pero no lo suficiente como para dañar mi visión. Traía mi último atuendo favorito: la corbata regalada en una cena familiar. Me sentí fresco y contento. Un gentío conocido caminaba a mi alrededor regalándome sonrisas. Por allí iba mi mejor amigo de la universidad; por allá, mi inseparable compinche del nido; más hacia acá, mi mentor; y justo a mi lado, mi amor eterno. Los podía describir al detalle... casi tocarlos, aunque fui consciente que aquello era imposible.
Entonces recordé. Estaba en el Sitio Tal, en un rincón de mi propia ciudad. Supe que permenacería allí en mi eternidad, pues en un impulso envidiable mi pobre corazón se detuvo y no quiso dar marcha más. Estaba sin estar, aún con mi mano en el auricular.

27 de abril de 2008

derivaciones

letras inspiradas en un vaivén de ida y vuelta.
Escritas en colaboración con Mónica Bonifacio.
Dedicadas, en parte a El Zaiper;
y, en otra parte, a una nueva amistad.

Como yo lo concibo, amiga,
conocerte requiere
de un baile continuo.
(utilizando nuestra música interior)

Cada identidad danza con ritmo propio
definiendo personajes,
sombras,
sin destino ni resultado asumido.

Confiamos en un mentor que no pregunta
(a nadie)
orígen ni forma
y que impulsa seguir escribiendo;
volando en libertad,
como una página suelta de ese libro favorito.

La versión del primer texto no cambiará.
No habrán nombres. No habrá lugar.
Recuerda acercarte el próximo mayo
para nuestra cita habitual.

25 de abril de 2008

formateada

una historia casi real


Hola (¿Hola?),

Se vienen palabras duras; palabras sinceras. Ésta primera línea sirve para llenar la bolsa con coraje; para cortar el rostro y dejarlo sin sangre.

Estoy cansada. Harta de ser yo quien te llame cada mañana. Exhausta de esperar el repique (riiing) después de una discusión sin importancia. Idiotizada por tu desentendida forma de llevar esta relación, como sonámbula.

Mis oídos sangran tu silencio. Mis ojos lloran tu indiferencia. Mis pies se agotan en cada paso que no das hacía mí. Soy de carne y hueso. Y es sangre, lo que corre por mis venas. ¿Tenías idea? Yo no.

Cada vez que te esperaba;
Cada vez que callaba;
Cada vez que te llamaba;
Era otra, no era yo.
Era plástico,
era cables y madera,
era virgen...
Era nada.

Hoy intenté ser real. Tú te molestaste. Exigiste que volviera (con ese irritante timbre de voz), pero no entendiste... aún no lo haces. Prefieres la versión robótica que se estimula con una migaja. Una fan enamorada que vive bajo el farol de tu brillo lunar. Una estrellada.

¡Despierta! Esto va de a dos. Ida y vuelta. Se me acaban las historias mientras tú me ignoras con el insistente (y aparentemente inagotable) tip tap de tu teclado. Pedirás, seguro, que comprenda. Eso hago. Es una cuestión de prioridades. Todo subió y yo... yo me deprecié hasta la última línea de la cadena. Oh, no te responsabilizo por ello. Quizá fui yo. Por dejarme ser madera y cables; por no corregir esa visión borrosa que tienes de mí.

Ya no.

No habrán más llamadas. Sé que las tuyas llegarán en unos pocos días. Debo advertirte que no será la misma persona quien atienda. Seré yo: engreída. Me daré mi lugar. Silenciaré a tus demonios y cortaré los hilos, titiretera.

Te necesito. Te quiero; pero, aún más, requiero que tú (tan ideal) me quieras de verdad, sin plástico.

¿Podrás? No sé si sea capaz de manejar todo esto. De repente se me hace mucha información y mi disco duro está casi repleto. Quizá éstas palabras no lleguen a tu bandeja de entrada; o peor aún, vuelen solitas al cajón de correo basura. A pesar de ello, será otra quien responda el teléfono, al tercer repique, si decides llamar.

Te dejo, sólo para poder encontrarte por completo unas páginas más adelante de este libro descuadrado llamado amistad.

Con el cariño de siempre,

Yo.

27 de marzo de 2008

oficio de encantamiento

Mañana circense
plagada de títeres que
salen de un cofre encantado

Torrente de emociones
estancadas en la platea
de un viejo anfiteatro

Artista que deja
sus huellas de lucha
en las rancias tablas

Candor de una noche
donde la magia
se confunde con
el brillo de la luna

Un juego de niños
sádico y alucinado
ejecutado por
teatreros
del nuevo mundo
provistos de
un corazón rebozante.

-------
A mis queridos teatreros por su día. Que la magia no se detenga. Ojalá siempre exista la platea de los ensueños.

17 de agosto de 2007

conversacion con la caminante amazona

I

Amazona cabalgante,
experta en dunas,
que es lo q tus cabelleras de fuego esconden?
te has vuelto una profesional
en el arte del engano

Cierras las gruesas cortinas,
en el alba,
para no permitirte sonar

Me toma por sorpresa tu encanto
ya lo creo que a todos!

Reina de cinco subditos
que es lo que te da miedo observar?

II

Una tormenta,
(para algunos tal vez un vaso de agua)
que atormenta
el sendero
de una caminante
a veces vacilante.

Un engano certero
se desploma.
A mis pies,
una ilusion
yace en peligrosa posicion:
penasco.

Un encanto descuidado
que no os convierte en sirena,
quiza para aquellos acostumbrados
a mirar a traves de un espejo roto,
mas no para alguien que
usa gafas
por mas de 18 anos.

Los subditos de la reina son
almas construidas
de masa gris.
No caeran al vacio,
siguiendo la perdicion de su monarca.
Se hundiran en el suelo tratando de alcanzarla
y de fracasar, compondran sonetos,
prosas y arias que permitan conocer a los impuros
las dotes e ideologia de su reina.

III

Amazona de oidos corroidos
no has comprendido aun
que la derrota en una batalla
es solo una piedra en tu sendero?

La guerrra que has iniciado,
guerra que muchos soldados y comandantes
no se han atrevido jamas a luchar, es injusta y opresiva con el centro de tu fortaleza,
mas la victoria no te es esquiva.

Las lecciones aprendidas en el campo
no estan destinadas a ser olvidadas,
empero, no lo estan para ser confundidas.

La realidad
existe con un unico objetivo:
aniquilarla!

Las fantasias que seducen
a los corazones infantiles
permiten observar la sensibilidad que
posee aquel ogro,
custiodo de nuestros anhelos.

Oye tambien aquel canto de sirena,
liberador de penas.
Permite que te atraiga
a tus dominios inundados
de suenos entusiastas.

IV

Contigo mi andar se hace
ligero,
las ollas repletas de oro, alteradas
por los colores comprimidos en mi caledoscopio
aguardan mi llegada...
Entrada que solo tendria sentido
si fuera triunfal
(basta para ello que tu estes a mi lado).

31 de julio de 2007

de a dos

Un angel caido recibe una llamada
resulta que un halo
le ilumina el rostro...

Le ilumina el rostro?

Un halo le ilumina
en aras de...
disipar la pereza,
crear una calida atmosfera,
no dejarle caer en la penumbra.

Un sendero bifurcado
con dos extremos conectados
Los brazos extendidos
atados a dos ritmos que comparten
el mismo paso.

tip, tap, top
quick, slow, slow
tip, tap, top
slow, quick, slow
tip, tap, top
slow, slow, slow

Dos masas,
hechas nada,
creadoras de vida.

Bailamos, marimba?

12 de junio de 2007

hip, hip, hurra!

Hip, hip, hurra!

Una buena nueva se ventila por los balcones. Los señores se ponen de pie y gritan:

Hip, hip, hurra!

Es el tercer día de semana. La noticia no sorprende pero se afinca. La gente se excita.

Hip, hip, hurra!

Una maqueta ardiente se cuela en dos bitácoras semanales. La profesión de una artista comparte titulares.

Hip, hip, hurra!

Bienaventuradas sean tus manos. Bajo ellas pondré en recaudo mi cabeza.

Hip, hip, hurra!

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Pour Adriana, l'architecte!

6 de junio de 2007

vamos alimentando al ego...

Un nuevo año se ha colado por la ventana; espectativas sembradas en los acuáticos vasos de licor. Los gritos y fanfarrias a mi alrededor entumecen mis sentidos. Alimento del ego: una sonrisa.

Dos décadas de aire inhalado, aún me da tiempo para exhalar. La muchacha de tez colorada ha prometido bailar conmigo. Alimento del ego: una mirada.

Las doce campanadas del reloj de péndulo marcan el punto de encuentro de las almas descarriadas. Un festín hecho cortejo. Alimento del ego: una canción.

Dan las cinco de la mañana de un día desconocido en mi calendario. Retiro los zapatos con brusquedad. Queda el recuerdo de la euforia. Alimento del ego: una cobija en el viejo sillón.

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Feliz no cumpleaños, bro!

26 de abril de 2007

La reina (/) fénix

Un ave me ha contado una historia, en ella la protagonista brilla con esplendor propio. Se trata de una reina que era niña y que gobernaba los sueños de la gente.
La reina vivía y encantaba.
Las montañas donde residia se habían convertido en campos floridos que enaltaban los aromas de los místicos andes.

La reina era actriz y personaje, envuelta en la melancolía del alba y en la pasión del ocaso.

Contaba la pequeña ave que nadie se resistía a los encantos de la reina de todos los pueblos, pero ésta albergaba tanto amor y tanto sufrimiento que cada cierto tiempo moría.En el lugar de un sollozo se pronunció una sonrisa; la reina moría para poder nacer de nuevo.

El ave fénix era la sabia reina y la reina en cuerpo era amor puro que a veces tomaba la forma del ave relatora.

Buenos días, reina.

25 de abril de 2007

24 de noviembre de 2006

De mi mejor amiga y de ningún otro arcángel

Es de día y he caído
tú me has prestado tus fuerzas y de tus brazos me he sujetado.

Es de noche y he disfrutado
tú has hinchado tus pulmones con mi felicidad y has escondido tu tristeza para reir de oreja a oreja.

Es media tarde y él me ha dejado
tú has prestado tiempo, paciencia y sabiduría y con pañuelo blanco has secado mi marchito rostro.

Es un día lluvioso y me he quedado sin palabras
tú has sacado un cigarrillo del bolso y lo has acompañado con un café, la plática igual puede esperar.

Es un día de abril y el ensueño adorna mi cabellera
tú has decidido dejarte llevar y de la mano has andado tras mis pasos perdidos.

Es un día de mayo y canto para tí
tú has agradecido el gesto y con un trago de tequila hemos descubierto la alegría.

Es un día de octubre y me apena no haber conseguido concretar una ilusión
tú murmuras: "el éxito está al cruzar la calle", luego me lanzas al asfalto y gritas: "cruza"!

Es un día de noviembre y cantas para mí
yo no he aprendido aún cómo agradecer a ese arcángel pecador que ilumina el sendero de los esquizo, altaneros, pseudo escritores, canallas, viciosos, y ganyas (entre otros), como yo.

GRANDE MARIMBA!

22 de septiembre de 2006

caminante

Es en el nacimiento del día que recuerdo a aquella muchacha caminante, quien vacilante ponía los pies en el agua. Quería comprobar la historia. Trazaría la ruta de quienes vivieron emocionantes mitos y leyendas. Se vendaría los ojos en ensayo de aceleración y –aunque en aparente silencio- compartiría con el ritmo de los tambores un salto inesperado. Una réplica de luz brillante que parte el cielo y la tierra y llena de vacío su entorno. Reina proclamada por cinco súbditos, la caminante, aferrada a la idea de de victoria, respiraría.

¡Alto al fuego! –gritaría, para luego utilizar la manzana de adán como proyectil de cañón. Sería ella, caminante inagotable, quien con sangre representaría aquello inexpresable con letras. Con el nacimiento de cada día, aquélla -vacilante- pondría los pies en el agua. Querría comprobar la historia. Inútil, advertirle sobre los peligros que en sus senderos existirían ó sobre los funestos finales que eventualmente recibiría. La caminante vacilante, aferrada a la idea de victoria, sin pesar alguno reanudaría el fuego. Marco pluri-colorido que de trazo en trazo despierta la envidia de los hombres.

Los cinco súbditos de la reina caminante marcharían a su lado y ella nunca comprendería su status, pensaría que como pares los seis encontrarían el tesoro perdido. ¿Qué encontraría la caminante vacilante al poner los pies en el agua en el nacimiento de cada nuevo día? ¿Comprobaría la historia? Conocedora de las artes utilizadas en la guerra, la caminante vacilante cabalgaría con bandera de tregua, ondeando sus caderas sobre los llanos de su enemigo. Vastas las dunas y los desiertos que llenó aquélla de intelecto. La reina convertida en llanto de santa inundaría sus senderos de ríos y lagos con caídas de agua, quizá peligrosas.

Vacilante, la caminante, pondría los pies en el agua con el nacimiento del nuevo día. Querría comprobar la historia. ¿Habría encontrado, nuestra vacilante, el punto que enciende la luz en relámpago? Quedaría trazado el recuerdo de un vástago encuentro campal. La bandera que ondearía en el aire, nuestra caminante vacilante, sería la de la victoria y en su peso se agregaría la muerte. Los cinco súbditos de la reina caminante celebrarían la derrota del enemigo más no la victoria de un modelo justo. Aire enralecido, imposible distinguir entre blanco y negro. Caos y silencio.

La caminante vacilante no pondría los pies en el agua al morir el día. Ella quería comprobar la historia.

oración pagana

Señor mío, ese ángel q has enviado
para liberarme de energías negativas
viene disfrutando mucho

ese asunto de ser mi mentor.

Cuándo entenderá
que las escenas eróticas

sólo deben ser contadas
para aprender lecciones.

Hoy me ha contado de un beso

exitante,
me pregunto

si mañana me contará la pose

utilizada para satisfacer sus

deseos carnales

Ah, es que no te he contado...
que ese angel ya no es más

la imagen dulce y armoniosa
q creaste.

Hoy, ese angel,
cara de niña y semi diosa,

es más bien un arcangel

lujuriosa,

viciosa.


Suerte, coincidencia o simple cuestión de humanos
que tú,

señor mío,
seas rey de todas las aficiones vacías
y yo,

tu fiel sirviente.