4 de abril de 2008

del cajón de ganya sale

Un pasaje de ida, mas no de vuelta, al espacio sideral.
Una caja de cereal para poder viajar con mayor comodidad.
Un escenario negro, lunático, donde los sueños se hacen realidad.
Un estuche inagotable de grafito para bocetar vísceras de mi yo adolecente.
Una patineta sin ruedas para deslizarme por la montaña de sus pensamientos.
Una mantita azul oscura para jugar a ser maga cuando no quede nada por hacer.
Un teléfono celular para comunicarse con Marimba:
cuando el espíritu esté cansado; o
cuando esté irradiando felicidad.
Una maquinita de madera, simulando a un transportador en el tiempo, cuya construcción inició a los cinco años de mi primer latido.
Una piedrita que le regaló la hermana de kathe, que le recuerda la naturaleza real de la dulzura.
Unos papeles en blanco, prestos para aterrorizarla hasta que sean llenados.
Unos papeles en tinta escritos por Marimba (un encantamiento continuo).
Unos recuerdos de un viaje reciente por la costa que eventualmente lanzará por la ventana.
Un mapa con destino desconocido, quizá de una visita pendiente al espacio sideral,
entre otros tantos.

1 comentario:

josé lopez romero dijo...

Tu declaración final sirve, tus principios o lo que sea. Para mí el texto dice lo suficiente y sin saludos dejo mi gusto en libertad de opinar, espero que mis palabras hagan (como tú dices), lo suyo.