12 de noviembre de 2007

cara/cruz

Centavos con caras conocidas y cruces
de caminos transitados.

Sentada en la esquina izquierda de una habitación vacía
recordando, con mis manos,
envuelta por la felpa de una alfombra barata.

Jugando a los volados con dos dedos...
queriendo acumular "caídas" de suerte.
Cara o cruz.
Rostro o espalda.
A la defensa o a la ofensiva.

Estando al otro lado del mundo,
tal como cuando nací.
Expuesta a los estadíos desconocidos
de rostros familiares
y de pasos ya andados.

Recuerdos opacados por soledades desbordantes.
Fatiga que no paga y la excusa de una taza de café todas las mañanas.

En el corredor,
tras la puerta se oyen voces foráneas.
La moneda ha golpeado la felpa con fuerza. Cara.
Noche disfrazada de lentejuelas.

Los calores de un abrazo,
contenidos en una maldición de media noche.
Moneda escondida en el fondo del bolsillo diestro de
un viejo cortaviento.

Las horas que pasan eludiendo las viejas preguntas
que Freud y yo acordamos no reponder. Cruz.

Paso revista. Bienes desaparecidos: fortaleza, voluntad y dignidad.
Habrá que cobrar esa carta de garantía y rezar porque la cuenta aún tenga fondos.

Volados de media noche
interrumpidos por la dramática entrada de un amante
que acaba de descubrirme con su mejor amigo.

Cara o cruz?
Moneda al aire.

1 comentario:

Sebastián Zaiper Barrasa dijo...

Qué dificil es lograr lo que lograste: atrapar con un poema largo y cargado...
Pero el nombre insita mucho a leerlo

buena elección.