19 de octubre de 2007

Para ti:

He decidido escribirte para clausurar a esa coladera de emociones que has taladrado en silencio y que tantos heridos en batalla ha dejado.
Te responsabilizo por esas sonrisas pasajeras y ese pecho inflado por la mañana. Te maldigo por esos monólogos innecesarios a la hora del café. Te sentencio a una vida oscura y de soltería indefinida por esos pensamientos repulsivos sobre cualquier pobre desprevenido. Te repudio por la forma en que me mirabas frente la espejo.
Te abandono por los oído sangrantes de mis amigos y por la ceguera -demasiado- duradera a la que me habías sometido.
Confieso haber disfrutado de momentos entrañables en un castillo construido en las nubes; haber gozado de los beneficios de mi nueva silueta; haber celebrado los comentarios de gente irrelevante en fiestas de té; haber vestido sedas y perlas.
Debo admitir que soy yo la responsable de tu envenenamiento, del silencio ante mis amigos, de las lágrimas que alguien derramó en mi nombre. Pude haberme repuesto; haberte sacudido de mis entrañas cual barro seco. Preferí la música de tus palabras y la miel de tus caricias.
He decidido escribirte para ponerle fin a todo esto. Para silenciar a mis demonios. He decidido vestirme ante tus ojos para borrar la imagen pura que aún tienes de mi desnudez. Me pondré unas gafas oscuras en símbolo del luto que cargo por esta separación.
Soy consiente que llevo tu gen en mi sangre. No obstante he diseñado un tatuaje sobre mi frente para salvarme de una burda repetición de nuestra historia.
Hoy, aunque no puedo abandonarte, te dejo... para ser sólo yo la responsable de mis errores. No escucho más tu canción, tritón.
Adiós ego. Adiós.

1 comentario:

Fibo dijo...

Nice BLog :)